miércoles, 29 de mayo de 2013

5 hábitos para sobrevivir el desempleo



Al igual que 99,9% de la humanidad también necesito trabajar para sobrevivir. Ya que me encuentro en un periodo bisagra de mi vida personal y profesional, quiero compartir un par de hábitos que anteriormente me han ayudado a salir adelante y no desmoronarme en esta búsqueda que en muchos momentos puede parecer angustiante.

No recuerdo muy bien si fue en El Arte de Amar, o El Miedo a la Libertad donde Erich Fromm comentaba que “Jamás en la historia de la humanidad el ser humano le ha dedicado tanto tiempo a una actividad específica como lo es trabajar”.

Las cosas no han cambiado mucho desde el siglo pasado, podría decir que incluso se han intensificado. Para los que venimos saliendo de un empleo, estar en casa durante toda la jornada puede significar un periodo de presión sicológica y emocional propia de las cárceles (o más bien de los manicomios). Lo más importante es que le encontremos un sentido al día-día, es casi imposible obtener un trabajo inmediatamente terminas tus actividades anteriores.

A continuación les voy a presentar 5 hábitos (además de buscar trabajo) que podrán ayudarte a pasar esta etapa de una manera más tranquila y menos agobiante. 

1. Administra tu dinero sabiamente: Tener cuidado con el manejo del dinero es de vital importancia. Una vez terminan de llegar nuestros ingresos monetarios, tenemos que reordenar nuestros gastos. Lo mejor es hacerse un presupuesto con tus necesidades básicas y darte cuenta de cuánto tiempo vas a sobrevivir sin necesidad de pedirle prestado a tus familiares. No hay que ser muy extremista, guarda un poco para divertirte.

2. Cuídate: Es bastante común adquirir pésimos hábitos cuando se trabaja. Que la postura en que te sientas es incorrecta y te jode la columna, que la hamburguesa del medio día no tiene precisamente los nutrientes que necesitas, tomar más café o fumar más cigarrillos, trasnochar y despertarse tempranoBaja un poco las revoluciones, come un poco más sano, incluso, trata de hacer un poco de ejercicio.

3. Lo pasado es pasado: Lo más probable es que muy pronto te encuentres con nuevos desafíos laborales y la carga emocional pasada no te va a servir de nada. Cambiar de trabajo es como terminar una relación de pareja, trata de no cometer los mismos errores y no obligues a tu nueva pareja a que pague platos rotos ajenos.

4. Inventa la mejor rutina posible: Imagina cómo sería tu día perfecto en casa. Ordenar un poco, bañarte, leer noticias con un café, leer un capítulo de un libro… lo que sea que le pueda dar un sentido a tu día.

5. Recupera un hobbie: Normalmente cuando se trabaja llegamos con el tiempo justo para ordenar nuestras cosas para el próximo día y compartir un poco con nuestros familiares. Aprovecha y retoma esa actividad que haces por amor al arte, te brindará mucha confianza al recordar que puedes lograr otras cosas.

Recuerda que tu prioridad debe ser encontrar un nuevo empleo. Los hábitos que presenté anteriormente deben ayudarte a mantener la mente ocupada, pero tu agenda al 100%.

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